La pausa del café, ¿un momento para socializar o para tomarse un descanso?

Las motivaciones que llevan al consumidor a la cafetería de la esquina son muy diversas, pero en la mayoría de los casos se podrían resumir en los que acuden a socializar y los que van a tomarse un respiro.

En cada caso depende mucho el momento del día y también el tipo de consumidor de café que seamos, una clasificación que se ha vuelto a actualizar en un estudio realizado por la Universidad de Edimburgo en colaboración con Brita Professional.

En el informe se recogen conceptos de gran interés como los diferentes elementos que se evalúan en la experiencia de consumo del café, lo que buscan los consumidores y lo que valorarán en un futuro.

Para empezar, la primera clasificación que se establece es la del tipo de consumidor con tres categorías: el comprador, los ‘take-a-breakers’ y los socializadores. El estudio profundiza en los detalles que caracterizan a cada una de estas categorías y lo que buscan en su experiencia de consumo, qué conexión emocional tienen con el café, como interactúan con el y cómo usan el espacio en el que lo consumen.

Entre las principales conclusiones de la investigación destaca el hecho de que tanto los que eligen la pausa del café para tomarse un respiro como los socializadores, son más propensos a la interacción, buscando el contacto con los demás o una rutina agradable, mientras que los compradores son más partidarios de una experiencia tranquila y cómoda.

Siempre es importante analizar los gustos del consumidor para poder ofrecer lo que corresponda en cada caso, un atención directa a sus necesidades que recupera la sintonía y establece vínculos estables entre la persona y el servicio que reciben.

Los tres grupos tienen en común su gusto por una atmósfera y un ambiente cuidado y agradable como factores imprescindibles para repetir. Aunque está sobre todo orientado a establecimientos hosteleros, es una máxima que también se puede aplicar a los córner coffee de cualquier oficina.

Más de la mitad de los consumidores, el 58%, utilizan el espacio del café para interactuar con la gente, mientras que solo uno de cada cinco lo hace para desconectar y relajarse.

Ese mismo carácter social se imprime a las demandas. Los consumidores quieren tiendas, cafeterías y lugares enfocados a facilitar la socialización, los momentos de relax y también, en el caso de los establecimientos, a organizar eventos.

El estudio ya adelanta que los espacios físicos están obligados a cambiar para facilitar esa interacción entre el consumidor, con gran importancia para la tecnología que va a transformar la forma en la que participa el cliente. Se debe tender a espacios más cómodos, porque eso es lo que esperan dos de cada tres encuestados.

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